lunes, 21 de diciembre de 2009

Parte Médico

A los ávidos lectores:
Se da aviso, a través de este medio, que la autora del blog (Cuál blog? ESTE!) Se encuentra en estado de reparación. A quien quiera visitarla se encuentra con pronóstico reservado en el Hospital de los Muñecos, al lado de Pinocho.
Sepan disculpar. Cuando se sienta un poco mejor seguramente retome sus actividades correspondientes.
(PD: El hada Protectora está desaparecida. Se agradecerá cualquier información al respecto)

Hasta el viejo hospital de los muñecos
llego el pobre Pinocho malherido
Un cruel espantapájaros bandido
lo sorprendió dormido y lo atacó.
Llegó con su nariz hecha pedazos,
una pierna en tres partes astillada,
una lesión interna y delicada
que el médico de guardia atendió.

A un viejo cirujano llamaron con urgencia
Y con su vieja ciencia pronto lo remendó
pero dijo a los otros muñecos internados
'Todo esto será en vano, le falta un corazón'

El caso es que Pinocho estaba grave
y en sí de su desmayo no volvía
y el viejo cirujano no sabía
a quién pedir prestado un corazón.
Entonces llegó el hada protectora
y viendo que pinocho se moría
le puso un corazón de fantasía
y Pinocho sonriendo despertó!

Les deseo unas muy felices fiestas y un exitoso año nuevo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Encuentros cercanos del tercer tipo

Hace unos años yo tenía un amigo* que tenía una fantasía con una amiga mia. Mi amigo era bien dotado (muy, parecía un caballo), muy generoso, muy desenvuelto. Nos juntábamos cuando a alguno se le cantaba, nos pegabamos unas cuantas revolcadas, comíamos unas empanadas, una pizza, tomabamos algún que otro vino y luego taza taza, cada uno a su casa. Era maravilloso, no había problemas, lo pasabamos muy bien dentro y afuera del ring. Eramos un dúo dinámico. Un violín.
Decía que tenía mi amigo una fantasía con mi amiga. Y ahi había tela para cortar: la señorita en cuestión era una turbina. Parecía un animé, una creación de Manara, la mejor. Y claro, cuando mi amigo la veía conmigo se le disparaban todos los ratones juntos.
Un día yo me puse a noviar y dejé de frecuentarlo. Igual manteníamos el contacto porque había buena onda. (Y también por si acaso, para qué mentir)
Una tarde cualquiera me encuentro a B (mi amiga en cuestión) y nos pusimos a charlar. Le empecé a contar de mi amigo y del provecho que yo le sacaba a sus fantasías con ella.
Yo: Ay B, no sabés lo útil que me has sido... Te acordás de mi amigo no? De *? Bueno, resulta que está con que te quiere partir en 32 pedazos, y cada vez que nos veíamos hablabamos de eso y surtía un efecto maravilloso.
B: Ah si? contame.
Yo: uf, de solo pensarlo me acaloro. Tiene una tararira que no se puede creer. Cada vez que nos encontrábamos se llenaba el lugar de fantasía y reviente. Nos dábamos a troche y moche amor del bueno, toda la noche. El pibe me hacía transpirar de todos colores, me hacía decir: 'seguí porque te mato' en cuatro idiomas, y yo sé apenas dos. No sé, tiene una barota mágica y un expertise que no pensé que existía. Un día nos huntamos con manteca y jugamos a la guerra de almohadas, después parecíamos dos gallinas cogiendo. No sólo por las plumas, te juro que hasta me hizo cacarear. No sé, B, es impresionante. La mayoría de las veces me he ido renga de su casa y al otro día tenía que pedir el día en el laburo porque no podía ni hablar. Mucho menos concentrarme. Cuanto glamour, cuanto reviente.
B: che, mirá vos... A vos te jodería que yo también le de un poquito? Porque a mi me encanta ese pibe, y encima con lo que me contás...
Yo: Pero B, cómo no me dijiste antes?. Es el sueño del pibe y yo lo aprecio mucho. Ya mismo lo llamo.
Lo llamé inmediatamente y casi se pone a llorar al teléfono.
Supe que se juntaron unos días después así que increpé a B.
Yo: Contame cómo te fue. Viste que parece una bestia lujuriosa traída directamente del sector pornográfico del Averno?
B: Si, yo que sé.
Yo: 'Yo que sé?' No entiendo, qué pasó?
B: No sé, estuvo bien, pero nada del otro mundo. He tenido mejores. Cuando le vi semejante salchichón primavera ahi entre paréntesis, porque te diste cuenta que es chuequito, no?, dije 'Bingo, papita pal loro', pero la verdad es que no fue para tanto. He tenido mucho mejores. No creo que lo vuelva a ver. Espero que no se ponga pesado.
Yo me quedé ahí, sin poder creerlo. Habría visto al mismo que yo frecuentaba? Será que tanto fantasear se había inhibido? Estaría enfremo?
Lo llamé como quien no quiere la cosa para preguntarle a él también. Y la respuesta, salvo por lo del salchichón primavera, fue más o menos parecida: 'Y... mas o menos. Yo pensé que iban a chocar los planetas y al final... No le digas a tu amiga que yo te dije esto, pero me da la sensación de que ella lo pasó igual que yo. No creo que nos volvamos a ver.'
Yo me quedé sin entender una goma. Un fracaso.
Tiempo después una amiga me presentó un petiso prometedor (esas fueron sus palabras) que se suponía que me iba a hacer ver y tocas las estrellas. 'Es un caño, vas a ver que no vas a querer parar nunca más' me dijo.
Me llamó, fui a la cita y luego fuimos a su casa. Hasta el momento había sido todo bárbaro. Pintaba que iba a terminar de mil maravillas pero a la hora de los bifes fue un fiasco del que prácticamente huí despavorida: no es que el tipo tuviera la poronga chica ni que le faltara pericia. No se quedó dormido ni tuvo otro problemita. Simplemente no andaba para ningún lado. Nos chocábamos al cambiar de posición o directamente no la encontraba. Le molestaban mis pelos, a mi el perfume... no sé. No había, simplemente, magia.
Y cuando me estaba volviendo a casa me acordé del episodio de B y después de un rato llegué a una conclusión:
No existen buenos o malos partenaires, sólo buenas o malas combinaciones.
(*:con el que me juntaba a coger pero sin compromiso, ni reproche, ni preguntas molestas.
)

domingo, 6 de diciembre de 2009

Perspectivas: mi encuentro con el viagra

Juan:
Estaba con un amigo en un bolichón tomando un fernet y me dice: '' conseguí Viagra, querés?'' y yo, que tengo 27 años de pelotudo le dije que si. 'Eso sí - me dijo - tomalo 20 minutos antes de ponerla porque hace efecto rápido'
y bueno, me fui a casa y esperé a Jesi, que estaba tambien con unas amigas. Cuando me avisó que estaba viniendo, le calculé mas o menos el tiempo y me clavé la pastinaca. Estaba contento, expectante, ansioso. Vislumbraba escenas de sexo fatal y salvaje. Me imaginaba a mi novia agradeciéndome infinitamente por mi desempeño, extasiada, con la ropa desgarrada. Me hacia el marote como un boludo.
El tema fue que a los 15 minutos me entré a sentir para la mierda. Transipaba como un chancho asustado, se me hinchaban las venitas de la frente como si la bocha me estuvierapor explotar... me quería ir corriendo hasta Lujan. 'Qué me dio este tarado?' pensé. El hombro derecho me latía como si me estuvieran tironeando. Temblaba. Seguía transpirando frío. Me senté en el sofá y empecé a pensar en cosas lindas. Al pedo, porque mientras me trataba de concentrar en mi sobrinito me acordaba de las tetas de la recepcionista nueva a traves de esa camisita blanquita chiquitita que le dieron de uniforme, el perfume... sentía que me tironeaban de las patas. La chota estaba dura como un resto fócil y latía como loca. Estaba rojo y caliente como un caño de escape.
En eso siento el auto de Jesica y me entra una desesperación. Le bajo a abrir el porton del garaje y no va y se nos mete un chorro. La reconcha de la lora!!! y yo estaba que no podía más. Si no fuera por la otra que se puso a llorar como una loca yo me hubiera culeado al chorro unas cuantas veces, a esa altura no me importaba nada de nada,m quería coger y nada más. Estaba desesperado ya. En un momento pensé que con el susto se me iba a pasar... pero no. No habia manera de sortear el efecto. Estaba como loco.
'Flaco, qué querés? el auto? la guita? llevate lo que quieras, tomá - dije, dandole las llaves y el alma -pero por favor andate. Es urgente'. Y se ve quie el flaco entendió porque hizo esa mueca que solemos hacer cuando nos cae la ficha. Se llevó todo igual pero se fue. Entramos y yo la entré a desvestir. Me dolían los huevos.
'Qué hacés insensible' me dijo, retirándome las manos. 'No ves que estoy mal? nos acaban de robar!''
'Si, si, después hacemos la denuncia. Dale mi vida, haceme un petetuse, chupámela un ratito como vos sabes que me vuelve loco...' Le agarraba la cabeza como para agilizar el trámite pero no hubo caso. No pude más, me puse a llorar y le tuve que decir.
Primero se enojó, pero después accedio y nos echanos un polvo... y fue más de lo mismo.
La pericia no tiene que ver con la potencia evidentemente.
Jesica:
Juan es un caso perdido. Se tomó un viagra, lo podes creer?
Me llamó para saber a qué hora llegaba, yo estaba con los del laburo tomando una cerveza. Por lo general yo soy la que llega antes. Diez minutos despues me llama para decirme que vaya lo antes posible. Ahi medio me asusté porque estaba transformado, parecía loco. Pensé realmente que le pasaba algo. Y cuando llegué bajó a abrirme el portón, cosa que nunca hace. La alegría me duró poco porque no va y se nos mete un ladrón. Yo estaba nerviosa, lloraba, me cagué en las patas y este encima parecía que le facilitaba el laburo al chorro. Yo miraba la escena y no entendía una gomaa. Al final el flaco se fue con el auto, despues lo encontraron al toque pero lo mas importante es que no nos pasó nada. En fin. Subimos y yo me quería tomar un vaso de agua, un whisquilin para relajarme, hablar de eso porque del susto que tenia se me habia pasado hasta el pedo que me habia agarrado. Y Juan me empieza a manosear ahi nomás... quería coger! La podes creer? Yo lo mandé a cagar, cómo va a hacer eso? y el loco insistía... Yo sé que los hombres tienen la idea fija, pero pará un poco, todo tiene un límite.
Hasta que me dijo: me tomé un viagra Jésica, si no me echo un polvo ya mismo me va a explotar la bocha, por favor, chupámela! Te lo ruego 'me dijo, y su desesperacióm me tocó el corazón. Lo reté un rato, por pelotudo, pero después accedí. Se la chupé un ratito, pegaba una gritos ridiculos, después nos fuimos a coger.
Pobrecito, pero qué pelotudo, no? Porque la verdad es que estuyvo bien pero no wow que semental maravilloso! No le dije nada, obvio, pero no es tonto y se dio cuenta.
Cogimos una sola vez y nos dormimos. Hoy a la mañana aun la tenía como un caño de escape. No me dijo nada, se la bancó como un duque pero llegué tarde a la oficina porque no lograba que salga del baño, pobre.
No le dije nada, ni hice. Tiene que aprender que la pericia no pasa por la potencia.